El principio de mi posible fin - Ursula
Un catorce de abril renuncié a mis temores.
persiguiéndome a traición consiguió asustarme,
destrozándome a mí.
Y a partir de ahí me sentí arruinado (a)
por la simple razón de que ya
no tengo nada.
¡Qué desastre de mí!
¿Y ahora qué será de mí sin mis temores?
¡Qué desastre de mí!





Si navegas en Firefox podrás visualizar siempre mejor los sitios que visites, descárgalo ahora.
