19.6.08

Rain


La lluvia abre todos los días una nueva ventana
donde toca con los puños encrespados
mi tierno, tibio y loco íncubo,
la sombra va sumándose al crepúsculo espeso,
aljibe donde no he buscado sino agua,
un poco de sed y piedras chasquear bajo el caudal.

-Tu casa esperándonos dormir entrelazados y hacernos viejos-,
mi enfermedad contemplando las aves mutiladas insinuarse débilmente hacia el este,
a vuelo agónico - nos anuda el silencio-
y no lloro porque es de fuertes derramar agua transparente.

Yo estoy siempre contigo,
con el rostro que dijimos
que sería nuestro hijo,
estoy con el vapor de las colinas
con las mañanas ciclotímicas y el olor de la lluvia, acercándose al sol,
yo estoy torcida sin ti,
y recto recae mi cuerpo desnudo sin sabor ni huellas de otros.

Este amor se pudre lentamente,
y esta locura amanece todos los días
en el verde de las hojas que plantaríamos una mañana, juntos
y despiertos.